Butler: vivir un mundo más vivible...


Judith Butler Cuerpos que todavía importan. (o los fundamentos de una teoría para …“vivir un mundo más vivible”…)  conferencia realizada en la Universidad de Tres de Febrero, Provincia de Buenos Aires, Argentina, septiembre 2015,  Esta transcripción fue localizada por Rebeca González, la transcripción fue realizada por la licenciada María Isabel Burgos Fonseca, profesora de psicología, labora en la. Dirección de Prov. Voluntariado FTS-UNLP  con el tema “Géneros, cárceles y encierro”. María Isabel Burgos Fonseca subió su transcripción así como ella es la autora de las fotos que acompañan esta transcripción, ambas fueron subidas al blog ramona (http://www.ramona.org.ar/node/57395)

María Isabel Fonseca así presentó la conferencia: “La autora aborda el concepto de CUERPO y sus vicisitudes, desde todos los atravesamientos posibles, desarrolla una profunda crítica a la tan mal entendida y reducida materialidad corpórea, realiza a lo largo de la exposición un detallado análisis del sublime conocido concepto de performatividad, constructo teórico que hasta antes de Butler, sólo tenía registro en la enunciación discursiva y como acto realizativo del mismo. La puesta en escena a través de lo discursivo, no sólo permite dar visibilidad al resultado de los procesos históricos y políticos que emergen de la compleja trama corpórea de la subjetividad, trama que se proyecta desde y hacia los cuerpo ,sean estos, sexuales, históricos, migrantes, polític@s, transgner@s, patológicos, disidentes, invisibles, resistentes, desparecid@s, negr@s,encerrad@s, mujeres, madres, etc. Butler realiza una invitación a crear la metáfora deconstrutiva, para vivir una vida más vivible... a reflexionar sobre, por qué en la mayoría de los casos, estos sentidos que se nutren de hegemonías herméticas, obturan cualquier costado singular, nos invita a pensar y hacer posible el encuentro del deseo en cada subjetividad y desmontar los procesos políticos e históricos siempre presentes en estas tramas performativas. ¿Es posible pensar en la teoría como algo que se desarrolla sólo en el ámbito académico?, ¿como una especialización? o tal vez ¿como una marca que circula dentro de un mercado y por supuesto, puede ser una o todas estas cosas?, pensamos que conocemos el fenómeno si lo nombramos, pero de hecho cada vez que planteamos nuestras opiniones de la política y las políticas, confiamos en supuestos teóricos, podemos abrazar opiniones políticas, sobre una gran variedad de temas, derechos de gays, lesbianas, abortos, tecnología reproductiva, transgénero, trabajo sexual, violencia contra mujeres y minorías sexuales".

Cuerpos que todavía importan.
(o los fundamentos de una teoría para …“vivir un mundo más vivible”…) a cargo de Judith Butler




El cuerpo no es lo que llamamos cuerpo, el cuerpo es mucho más que un intento reductivo y encriptado de sentido y al mismo tiempo despojado de toda la alternancia que puede llegar a tener. Cuando decimos algo, formamos derechos, cuando exponemos cierto tipo de violencia, suponemos que todos entienden quien , quienes son las personas, a quienes se afectan potencialmente la realidad a través de los derechos en ese tipo de violencia, algunas veces no queremos aminorar la marcha del debate para pensar quien es un trans y cómo se define esto, qué lucha hay detrás de esa definición o sobre quién tiene derecho a definirlo, o cómo las personas trans participan de este desacuerdo sobre esa definición en sí.

Por supuesto que todo esto surge cuando empezamos a hablar de la categoría de mujeres, quienes tienen que entrar en esta categoría, las mujeres trans deben ser incluidas, pero ¿qué tan a menudo, nos olvidamos que esta categoría de mujeres debe ser inclusiva?, pensamos que conocemos el fenómeno si lo nombramos y después saltamos a la pregunta de política, de derechos, legislación, políticas de salud, pero si analizamos estos documentos, podemos ver varias operaciones discursivas, que no sólo plantean la discusión de lo que debe ocurrir con una población en sí, sino que también definen activamente esta población , apoyando esta lucha hegemónica, sobre quienes deben definir esta población y cómo esta definición operará.

Voy a tratar de mostrarles hacia el final de mi presentación de hoy, los movimientos políticos y sociales que se oponen a la violencia contra las mujeres, podemos pensar por ejemplo las estadísticas avasallantes de femicidios a través de toda América latina, claramente son una objeción a formas horrendas de violencia.

También articulan lo que son las mujeres, lo que es, qué formas toma, y que formas debe llegar a tener la política opositora, en otras palabras, estos argumentos, se basan en definiciones que resultan ser, según mi opinión formas abreviadas de teorías.

¿Qué quiero decir, al sostener que las definiciones, son formas abreviadas de teorías?

Estoy sugiriendo, que hacemos supuestos ontológicos, cada vez que lanzamos nuestros argumentos políticos y que sin embargo hay implicancias políticas en el hecho de basarse en los supuestos de la manera que lo hacemos. Pensemos en política por ejemplo, dentro del marco de medios y fines, nos preguntamos qué tenemos que hacer para alcanzar estos objetivos, pero a medida que alcanzaban y a medida que procedemos muy apresurados, no siempre nos preguntamos, quienes somos nosotros, qué formas de acción aceptamos, de acción política o si de poder alcanzar ciertos objetivos de política, agotan el significado de la política, o de hecho el campo de la política en su totalidad, muy a menudo, aquellos que aminoran la marcha de este tipo de preguntas se consideran apolíticos, como que tal vez coartan estas acciones que se consideran políticas, bajar la marcha, que es después de todo, una manera de seguir avanzando, no es ser menos política que el que va rápido.

Si asociamos acciones instrumentales, con un ritmo más rápido de la política y la reflexión critica con el supuesto que hacemos sobre la política de un ritmo más lento, entonces estamos hablando de dos modalidades de la política, pero ya no estamos distinguiendo la política por un lado considerada como algo útil y la teoría por otro lado considerado como algo inútil aun peor, como si fuera una obstrucción de la política en sí, no existe una posición política instrumental, que no haga uso de supuestos teóricos, aunque a pesar de todo, a menudo lo teórico surge de formas abreviadas, en definiciones que no son evaluadas, en supuestos sobre el campo de acción, sobre la naturaleza de la acción en sí, en el campo de la política y sobre la pregunta de si la acción y la reflexión, funcionan en una especie de dinámica muy específica en el campo de lo político.

Estas definiciones, no sólo abrevian opiniones teóricas, también abrevian y condensan sucesos históricos, de hecho, opiniones teóricas emergen como parte de un proceso histórico, una lucha continua de cómo pensar en términos básicos como el género, el sexo, el cuerpo, todos estos tienen una historia.

Cuando nos referimos a la historicidad de la teoría, nos referimos a esta manera que tiene los procesos históricos, para congelarse y abreviarse en definiciones y términos. Los supuestos, la coyuntura, el marco, la reflexión crítica, actúan como una intervención, como campo constituido, precisamente cuando abre los términos, los libera de sus posiciones fijas. Esta intervención crítica por sí sola, no cambia el mundo, ya que el mundo no puede llegar a cambiar sin tener una intervención crítica.

¿Por qué es esto?, ¿por qué abrir las categorías, que han sido establecidas hace muchísimo tiempo? …hay que hacer que la vida sea más vivible. Estoy acá en la luz, ustedes en la oscuridad, yo hablo inglés, ustedes castellano, quiero saber que hay un encuentro en el medio, esperemos que haya un encuentro.

Hoy día, puesto que hay definiciones, muy a menudo, que se dan por hecho, por sentadas, en el campo de la política, hacen que la vida sea menos vivible, estas definiciones de género, supuestos sobre el cuerpo o la sexualidad o las maneras de comprender cómo el poder funciona, son en mi opinión claros ejemplos de que la vida, ciertamente es más vivible.

Cuando no estamos restringidos por categorías, que no funcionan para nosotros, la tarea del feminismo, la tarea de la teoría y el activismo, queer y el activismo trans, es una tarea para que sea más fácil respirar, más fácil poder caminar por la calle, más fácil tener una vida vivible, para ganar el reconocimiento cuando necesitamos tenerlo, para poder tener una vida, que podemos afirmar con placer y con alegría incluso en el medio de las dificultades, entonces, tal vez la cuestión hoy día, no sea tan sólo ¿cómo comprendemos los presupuestos teóricos?, en cuanto estos operan en medios de argumentos políticos y de qué formas abreviadas toman, sino también ¿sobre qué diferencia, hacen, la búsqueda de una vida vivible?, cuando reflexionamos sobre categorías aceptadas, sin ninguna visión crítica, por supuesto que yo llamo la atención al discurso, no solo a las categorías, sino a supuestos más amplios de lo que constituye un campo de estudio o activismo. Ciertamente voy a encontrar muchas preguntas críticas, me pregunto por ejemplo, ¿me preocupa el discurso a costa, de la realidad material y la historia?.


Me han preguntado, esta pregunta ya hace 25 años, esta pregunta ya es cómo mi amigo, me sigue a todos lados, ven que la pregunta se me repite mentalmente, constantemente.
En mis primeros trabajos, establecí el sexo, como una construcción cultural, entonces rechacé o repudié la materialidad del cuerpo.

¿Cómo respondo a estas críticas?

Primero es necesario considerar que, decir que un cuerpo es construido, no quiere decir que está plenamente construido o que no es nada más que un constructo, tenemos que poder entender en qué sentido y hasta que punto, está moldeado y dotado de significancia, en virtud del marco histórico dentro del cual se lo comprende.

Y ¿cómo pensamos entonces la materialidad del cuerpo?.

Por supuesto que sabemos que cuando tratamos de entender la materialidad del cuerpo hay distintas maneras de hacerlo, algunas personas se refieren simplemente a las características sexuales primarias, otros dicen que el sexo, caracteriza, tanto, partes anatómicas y algo más un poco más esquivo, tal vez, más esencial, acerca de lo que una persona es, otros insisten que el sexo es un supuesto complejo, de anatomía, hormonas y cromosomas y sin embargo, otros también creen que todas estas dimensiones científicas del sexo, se aúnan, para definirse por la función reproductiva, el sexo se puede definir en virtud del lugar relativo, que ocupa uno en la vida reproductiva, las funciones reproductivas del hombre otorgan sentido a los diferentes elementos y las funciones reproductivas de las mujeres le dan sentido a la definición de mujer.

Pero esto plantea grandes desafíos en este pensamiento, no todos los cuerpos sexuados son reproductivos, es decir que algunas personas no tienen edad reproductiva, algunas personas pasaron la edad en la que la reproducción es posible, algunas personas jamás serán capaces de reproducirse, otros jamás querrán reproducirse y muchos viven su vida sin reproducirse, entonces, dada la gran multiplicidad deposiciones corpóreas en relación a este mandato cultural de reproducirse, se puede decir que es necesario, obligatorio éticamente, concebir al cuerpo sexuado, fuera de los términos de la reproducción, después de todo, la reproducción, se sabe, es sólo una manera de organizar y entender la sexualidad del cuerpo y las distintas maneras de participar en la reproducción sexual.

Si la reproducción se vuelve la única manera en la que pensamos el cuerpo sexuado definitivamente, viendo todos sus elementos constituyentes posibles, en virtud de su función reproductiva posible, entonces estamos descartando la posibilidad de una vida sexual, que no tenga ninguna relación con la reproducción, pero si expandimos el paradigma de la sexualidad dentro del cual pensamos al cuerpo sexuado, ¿el cuerpo sexuado se ve distinto?.

En otras palabras, ¿cuáles son los órganos sexuados?, ahora y cuando pensamos en la sexualidad y al cuerpo sexuado, fuera del marco en el cual, el cuerpo sexuado, su propia materialidad está limitado conceptualmente por su función reproductiva. Hay que ver simplemente la historia de la ciencia, que la definición misma del sexo ha cambiado a lo largo de los siglos y que incluso ahora los historiadores de la ciencia, presentan argumentos, sobre cómo identificar los genes que determinan el sexo.

Las asociaciones atléticas internacionales discuten sobre los niveles de testosterona que establecen que alguien puede competir en los deportes femeninos, estos niveles de hormonas varías mucho entre las mujeres y plantean la pregunta de que si ¿alguien identificado como mujer puede intervenir en deportes femeninos?.

Hay variantes cromosómicas también que llegan a afectar al 10% de la población, entonces este no es un criterio, claro para la determinación del sexo.

Ciertamente decimos que sí hay diferencias materiales de los sexos, cuando a la gente le digo esto, golpea la mesa, piensa la materialidad de la mesa, como la materialidad del sexo.

Cuando tengo que golpear al cuerpo, ¿dónde golpearíamos para establecer esta diferencia?.

Pero bueno.,¿A donde golpearíamos?, tal vez golpeo a otra persona y no a mi mismo.
Cuando decimos que hay diferencias materiales entre los sexos y hablamos así, siempre decimos esto, hasta yo misma digo esto, en el momento que estamos hablando así, nos estamos refiriendo a una versión histórica de materialismo.

No negamos las diferencias materiales, a pesar de que las variaciones y las excepciones, sería un error, hasta sería cruel llamar estas diferencias universales, incluso en este momento tan obvio, donde estamos declarando la materialidad, hasta yo misma digo eso, en el momento de la materialidad, que estamos hablando así, implícitamente nos estamos refiriendo, a una versión histórica de materialismo.

No negamos la generalidad de las diferencias materiales, a pesar de que dadas las variaciones y las excepciones, hasta sería cruel, llamar a estas diferencias universales, incluso en este momento tan obvio, donde estamos declarando la universalidad y la materialidad de los sexos, ya estamos entrando en el campo discursivo, cuestionando lo mismo que estamos diciendo, sin saber que sentido debe prevalecer, sin este marco, no entendemos la historia, de la ciencia, ni tampoco como el sexo opera en distintos idiomas, debemos entender la dificultad y el carácter demandante, que tiene la traducción de obras sobre la materialidad del sexo, que intentan traducir de un idioma a otro, finalmente creo que esta idea, presenta muchas veces a las ciencias empíricas, describiendo el cuerpo, como un fenómeno empírico discreto, no comprenden que el cuerpo es un ser vivo, o no distinguen adecuadamente entre distintas formas de vivir o de morir.

Si al cuerpo, lo tratan nada más como una cosa positiva, discreta mensurable, verificable, discreta, bien tendremos certeza de su existencia, incluso de su materialidad, de acuerdo con distintos criterios positivistas, pero habremos aceptado una manera positivista de ver las cosas, en ese momento habremos perdido de vista las relaciones por las cuales existen los cuerpos, relaciones sin las cuales, no existe ningún cuerpo.

¿Qué pasa si un cuerpo es un campo de relaciones?.

Siempre dependientes e interdependientes, qué pasa con el cuerpo si envejece, vive, se enferma, se enamora, muere o si está muerto, como puede tener esta dimensión temporal de la vida corpórea, si lo restringimos a la descripción positivista del cuerpo como un hecho material, ¿cómo lo entenderíamos?, ¿cómo entenderíamos su temporalidad racionalmente si aceptamos esta definición positivista de su realidad material?, es verdad que le damos distintos nombres al cuerpo, según el discurso que usemos o en que idioma hablemos, o qué propósito queremos que el cuerpo sirva, o que significado social puede llegar a tener, tal vez lo que llamamos su materialidad sea algo que nos evade constantemente, le tratamos de dar un nombre, no hay un único nombre, para el cuerpo, entonces sea lo que sea el cuerpo, quedará capturado por un nombre en particular, está allí esquivo, persistente y sin embargo en definitiva capturar el discurso, es acceder a él es a través del discurso, que no puede capturar el cuerpo, esto no es negar que el cuerpo exista, simplemente estamos diciendo que seremos firmes cuando decimos que se ve, se mide, se verifica el cuerpo material, estamos enredados en un discurso que no puede, ver la única manera de entender, lo que es el cuerpo y lo que significa, los cuerpos perduran como seres vivos a veces y buscamos para darle un nombre a algo a aquellos, que nunca podrán ser nombrado por completo o en definitiva, el cuerpo tal vez sea, parte de nuestra humildad lingüística o conceptual, entonces por que preocuparnos por nuestras preguntas.

Un motivo por el cual nos preocupa, es porque las mujeres, las personas de género no confortantes o minorías sexuales, generalmente están mal reconocidos o no reconocidos, cuando alguien vive en un cuerpo que está mal reconocido, sufre insulto, acoso, prejuicio cultural, discriminación económica, violencia policial o patologización psiquiátrica, esto conduce a maneras desrealizadas de vivir en el mundo, una manera de vivir bajo la sombra o como sombra, no como un sujeto humano, si no como un fantasma, generalmente termina siendo el fantasma de alguien más, sin embargo vemos que a través de los movimientos sociales, que buscan el reconocimiento y el empoderamiento político.

Las comunidades de LGTBQ, han emergido de las sombras, siendo visibles y audibles con su vida y las vidas que tienen con los mismos derechos, que todos los demás de, amar, perder, celebrar y llorar, por supuesto buscamos el reconocimiento de este mundo, para poder existir como sujetos sociales que participan en un mundo común, al mismo tiempo sabemos que no hay un reconocimiento perfecto en este mundo, esto no quiere decir, que debamos abandonar la lucha por el reconocimiento, tan sólo quiere decir, que tenemos que entender el reconocimiento, como una lucha continua, pedimos el reconocimiento, no solo por quienes somos, nosotros, por nuestra propia capacidad de autodeterminación, el derecho a la igualdad, a la libertad.

Los cuerpos que han vivido bajo la sombra ¿cómo emergen, ante la luz más brillante?.

No tal vez, bajo la iluminación más plena, si no bajo una luz más brillante, emergen gracias a la solidaridad entre individuos, heroicos, vivimos en un mundo donde los cuerpos no sólo se comprenden, con normas convencionales de género o cuando aquellos que son excluidos de la sociedad, son comprendidos, como no civilizados y ¿cómo hacemos que estas vidas se hagan visibles?, audibles, bajo estas condiciones, ¿cómo pueden ser reconocidos, los cuerpos cuando no se ajustan a la norma social, de lo que deben ser los cuerpos?, ¿qué actos como agentes son necesarios para contrarrestar las puertas de exclusión, desrealización y también de violencia?, ¿cómo se juntan los cuerpos para significar su existencia, a su inteligibilidad y persistencia?, algunas veces es el mismo hecho de ponerse de pie, caminar juntos, de reunirse, lo que asegura su existencia social, lo que significa su demanda política y promete así un futuro político diferente.

A pesar que mi pensamiento en general, se dedica al feminismo, políticas de género y derechos sexuales, es importante la pregunta de quién puede ser reconocido, tiende a muchas otras poblaciones, de hecho se extiende a más grandes grupos de la población, que viven vidas precarias, se reúnen para protestar contra medidas de austeridad, para protestar contra leyes inmigratorias, injustas, para protestar contra explotaciones de trabajo temporal, el profundo sentido de que no hay un buen futuro, la carga de una deuda impagable, el miedo de un régimen autoritario, o de la violencia social y política, la gente se reúne, no sólo para, hablar sobre su posición apolítica que hacen sus vidas invivibles, simplemente también y de manera firme, ponerse de pie juntos, con el apoyo que necesiten, en público, más iluminados de lo que estaban antes, para captar la atención a sus vidas corpóreas, que sufren cuando no hay refugio, cuando no hay suficiente alimento, cuando no hay un buen sustento o atención de salud, por que les resulta inaccesible o simplemente no lo pueden pagar, su presencia manda una ola certera a través de toda la sociedad que dice, nosotros los invisibles existimos.

Esto ocurre en varios países, en Turquía, Rusia y recientemente en Iguala, México, la gente igual de todos modos, se reúne, corre el riesgo, se moviliza, por su vulnerabilidad, buscando el objetivo de mejorar y hacer conocer sus fuerzas y me preocupan en particular, los 43 estudiantes de México, que se suponen desaparecidos y que están muertos, desaparecieron porque simplemente se reunieron, para protestar por medidas de austeridad de la universidad y ¿qué hicieron?, querían conmemorar a aquellos que se opusieron, antes que ellos, con valentía y fueron asesinados, cuando pensamos en esos estudiantes, que lloramos su perdida y demandamos justicia, sabemos que fueron desaparecidos, fueron desaparecidos, porque se reunieron, porque ejercieron su derecho a asociación, su derecho a reunirse, en inglés decimos, pusieron sus cuerpos en la línea de fuego, ejercieron su derecho más básico dentro de la democracia y sin embargo, fueron tratados como criminales como enemigos del estado, contra el estado y contra la policía, esas pérdidas deben estar reconocidas y las circunstancias y su desaparición deben ser conocidas públicamente, un equipo de argentinos, fue a ese lugar ciertamente, para descubrir y testear la evidencia, las pruebas materiales.

Argentina sabe mucho sobre los desaparecidos, se está colaborando en este sentido.
El debate, sobre cómo entender el cuerpo, sobre cómo entender la categoría de los sexos, a menudo se desafía nuestras ideas del sentido común, sobre lo que es natural y lo que es necesario de pensar sobre género y sexualidad, desafía un cuerpo que ha sido formado por normas dominantes de la sociedad.

Les sugerí que puede ser difícil revisar nuestras ideas, sobre todo lo que es natural y lo que es necesario, pensamos sobre género y sexualidad, les sugerí también, que estos debates teóricos, son importantes cuando tantas personas, que viven fuera de la norma o en situaciones precarias, luchan por su reconocimiento y el apoyo para sus mismas vidas.
Hablé de tres grupos distintos aunque muchas veces se superponen mujeres, género, minorías sexuales, poblaciones precarias y aquellos que se reúnen abiertamente para ejercer su derecho, democrático incluso cuando estos implican correr el riesgo de sufrir violencia, entonces en un nivel estamos preguntando sobre la idea implícita del cuerpo en movimiento y ciertos tipos de demandas políticas y movilizaciones en otro nivel, estamos tratando de descubrir cómo las movilizaciones presupone un cuerpo, que requiere apoyo popular y político, pero también apoyo de infraestructura, incluyendo claramente apoyo económico y mediático, muchas de las reuniones públicas atraen gente que ellos mismos están en posesiones precarias, estas personas, están mostrando su precariedad, y al mismo tiempo están resistiendo esos propios poderes que son responsables de esa precariedad podríamos hacer que esta cuestión sea individual, podríamos decir que cada cuerpo, tiene derecho a casa y comida, a libertad de circular, a libertad de respirar, circular protegidas de la violencia, incluso podemos universalizar esta afirmación diciendo “todos los cuerpos tienen derecho”.

Al hacerlo, particularizamos, el cuerpo como discreto, como materia individual.
Está formado por una norma de ¿qué es el cuerpo?, ¿cómo debería ser conceptualizado?, por supuesto esto parece correcto, pero esta idea del sujeto corpóreo individual de derecho, tal vez podría no capturar ese sentido, que está presupuesto por el derecho y que corresponde con una visión alternativa del cuerpo, si aceptamos que parte de lo que es un cuerpo, esto es lo denominamos afirmación ontológica, (no puedo serlo, pero parece que estoy más vieja y no importa ya).

Si aceptamos lo que es un cuerpo, en su dependencia de otros cuerpos y redes de apoyo, estamos sugiriendo, que no es del todo correcto concebir los cuerpos individuales como totalmente distintos unos de otros, por supuesto, ni están unidos en un ente social amorfo, pero si no podemos conceptualizar, el significado político del cuerpo humano, sin comprender esas relaciones en las que vive, florece y prospera, no vamos a ser el mejor caso posible para los diversos fines políticos, que queremos lograr, lo que sugiero es que es no es solamente que este u otro cuerpo está enredado en una red de relaciones, sin importar y a pesar de sus largas fronteras también precisamente en virtud de esas fronteras, están definidas por las relaciones que hace que su propia vida.

No sé, si podemos entender el cuerpo en estos términos, sugerí, que si entendemos los cuerpos, tal cómo están definidos, en interdependencia, esto quiere decir que este cuerpo, no puede existir sin otro cuerpo, el yo requiere del tú, para vivir, estamos unidos unos a otros socialmente y de maneras importante, yo no puedo vivir, sin vivir junto a algún grupo de personas y las luchas más individuales, por la sobrevivencia, también son una lucha social.

¿Qué tipo de mundo es este en que la privación de los derechos políticos es aceptada como una forma necesaria de vida?.

Yo quiero sugerir, que no podemos permitir que las formas de pensar normales, limiten nuestras formas de imaginaciones políticas. Mi trabajo, sobre la performatividad de género ha llegado a mi trabajo más reciente sobre la precariedad.

La precariedad siempre estuvo presente en género en disputa ¿o adopté un nuevo giro?.
Dejó el género atrás…la precariedad siempre estuvo allí… y no, la verdad es que no dejé atrás el género. Decir que el género es performativo, es decir que es un cierto tipo de actuación, el aspecto del género es considerado erróneamente como parte de su verdad interna o inherente, pero el género se ve impulsado, por normas obligatorias, las que demandan que seamos de un género o del otro, dentro de un marco totalmente binario, la reproducción del género siempre es una negociación con el poder y finalmente no hay géneros sin esta reproducción de normas, con formas de rehacer la norma de maneras inesperada, reabriendo la posibilidad de un rehacer de la realidad del género en nuevas líneas.

La creación política de éste análisis, se encuentra en el llamado, a dejar que la vida de las minorías de género y sexuales, sean más posibles y más vivibles que los cuerpos que no conforman a un género, así como aquellos que se conforman demasiado bien y a un costo elevado respirar y mover con libertad en espacios públicos, como privados.

La teoría de la performatividad de género, nunca prescribió, qué performance de género estaba bien o era más subversiva y cuales estaban mal o era más reaccionarias, no trato de imponer esa opción, el punto precisamente era relajar esa opción, esa limitación coercitiva de las normas de la vida de género, que no es lo mismo que trascender todas las normas y ¿ por qué?, bueno, porque de lo que se trata es de vivir una vida más vivible, quiero sugerirles que la precariedad siempre ha sido central en esta imagen performativa de género, fue una teoría y una práctica que se oponía a las condiciones invivibles de las minorías, también estas mayorías de género que basaban como normativas a costos somáticos y psíquicos muy elevados, la precariedad, designa esta condición políticamente inducida en la que ciertas poblaciones sufren de redes económicas de apoyo y se ven diferencialmente expuestas a lesiones de violencia y muerte.

Por lo tanto la precariedad, la distribución diferencial de la precariedad, que están expuestas y que sufren más riesgos de enfermedades de pobreza de hambruna, de desplazamiento, de vulnerabilidad, de violencia sin una protección adecuada, sin equiparación, la precariedad también caracteriza esa condición políticamente inducida de vulnerabilidad maximizada y exposición a violencia callejera, violencia política, pero que los instrumentos judiciales no brindan la suficiente protección o reparación al respecto.
Con precariedad podemos estar hablando de poblaciones que pasan hambrunas o que están cerca de la hambruna o cuyas fuentes de alimentos llegan un día, pero no al siguiente o están racionados, por lo menos, cuando el estado de Israel decide cuando necesitan seguir los palestinos y las raciones de las comidas, el agua.

Hay muchos ejemplos globales. vemos ahora un número increíble de refugiados que no tienen cobijo, que buscan algún tipo de santuario, también podríamos estar hablando de las trabajadores sexuales transgénero que tienen que defenderse contra la violencia callejera y el acoso policial, y a veces son los mismos grupos y a veces son diferentes, pero cuando son parte de la misma población, están unidos por su sujeción, unidos a la precariedad, incluso si no quieren reconocer el vínculo, entonces, están directamente relacionadas con las normas de género, porque sabemos que quienes no viven su género de modo inteligible, tiene más riesgo de acoso de patologización y de violencia.

Las normas de género, tienen todo que ver con la forma y la manera que podemos mostrarnos, aparecer o presentarnos en el espacio público, ¿cómo y de qué manera lo público y lo privado se distinguen?, ¿de qué manera esa distinción se instrumentaliza en la política sexual?, ¿quién será criminalizado en la base del aspecto público?, ¿quién será tratado como un delincuente?, o ¿producido como un delincuente?, que no siempre es lo mismo que ser un criminal o un delincuente nombrado en un código judicial que discrimina contra la manifestación de ciertas normas de género o ciertas prácticas sexuales, ¿quién no será protegido por la ley? o más específicamente la policía, en la calle, en el lugar de trabajo, en el hogar, en códigos legales, o en instituciones religiosas, ¿quién será estigmatizado y privado de derechos?, al mismo tipo que se convierte en objeto de imaginación y placer de consumo, ¿quién tendrá beneficios médicos, ante la ley las relaciones familiares o íntimas?, ¿de quién serán reconocidas ante la ley o criminalizadas por la ley? o de hecho puede cambiar bastante radicalmente según que código legal está vigente o que código religiosos o secular o si la tensión entre los códigos legales se resuelven.

Para mí, la cuestión del reconocimiento sigue siendo muy importante, porque si decimos que creemos que todos los sujetos humanos merecen un reconocimiento similar, presumimos que todos los sujetos humanos son igualmente reconocibles, pero que pasa si el campo del aspecto, no admite a todos, que pasa si ese campo está regulado, de tal manera que solamente cierto tipo de seres aparecen como sujetos reconocibles y otros no.
Seguramente esta es una cuestión presentada por los movimientos de los derechos animales, porque solamente los sujetos humanos están reconocidos y ¿el lugar de los seres vivos no humanos?, esta pregunta está relacionada y a veces se confunde con otra, ¿qué humanos cuentan como humanos? qué humanos son elegibles para el reconocimiento dentro de la dominancia, dentro del aspecto y ¿ cuáles no?, ¿qué pasa con aquellos que no aparecen como sujetos dentro del discurso hegemónico?, conocemos esta pregunta de la manera de la teoría del género, hay normas sexuales de género que condicionan ¿quién y qué es ilegible? y ¿quién y que no expone a quien no se registra dentro de la inteligibilidad de formas diferenciales de violencia sexual?.

La performatividad del género está relacionado con formas diferenciales, en la que los objetos, son elegibles para el reconocimiento.

El reconocimiento depende fundamentalmente, de la presentación por la que pueda aparecer el cuerpo, sería algo que se llama reconocimiento total, seguramente es una fantasía y nos encierra, en un fantasma de ¿quiénes deberíamos ser o podríamos ser?, ciertas formas de ser privados de reconocimiento, dan ventaja a la posibilidad de persistir.
Para ser un sujeto, se requiere primero, encontrar el camino con ciertas normas que dan reconocimiento, normas que nunca elegimos. No podemos encontrar nuestro camino dentro de las normas de género, o simplemente pudimos encontrar nuestro camino con muchas dificultades, estamos expuestas a los que quieren decir los límites de la reconocibilidad, podríamos llamarlo así. Existir dentro de ese límite quiere decir, que la reconocibilidad de la propia vida, está cuestionada por lo que podríamos llamar, las condiciones ontológicas sociales de la propia persistencia.

En algunos discursos liberales, están los sujetos, son tipos de seres que existen antes de una ley existentes y viven su reconocimiento dentro de, pero ¿qué es lo que hace posible presentarse ante la ley?, la pregunta que Kafka presentó, uno tiene que tener acceso o estatus, uno tiene que tener acceso, ingresar, aparecer, dar forma y aquí podemos pensar en la situación de los trabajadores no documentados o aquellos cuyo estatus está criminalizado desde el comienzo, que requieren tanto los derechos como las obligaciones, las protecciones y los poderes de las ciudadanías.

¿Qué está en juego, cuando la política performativa se encuentra en medio de la lucha con la precariedad? y ¿qué tiene que ver esto, con nuestro debate del conocimiento? y ¿alguna vez vamos a volver a la materialidad del cuerpo?

Bueno, como sabemos no todos pueden dar por sentado el poder, caminar en la calle o ingresar a un bar, caminar por las calles solos, sin acoso policial, caminar sin la compañía de otros, otras forma de protección no policiales, sin embargo cuando una persona trans, camina por la calle o ingresa a un Mc. Donad, en EEUU, hay una pregunta de si ese derecho, de ingresar a un edificio o de caminar por la calle, puede ser ejercido por el individuo solo, si la persona es medianamente buena en defensa propia, sí puede.

Si esta persona, está en un espacio cultural, donde ese derecho a caminar está aceptado, seguramente podrá hacerlo.

Si es posible caminar sin protección y aun así, estar seguro, para la vida diaria que sea posible sin retornar a la violencia, es posible apelar a la seguridad, porque hay muchos que postulan este derecho, incluso cuando esa persona está caminando sola, si el derecho es ejercido y respetado, es porque hay muchos aunque no estén presentes ahí, ejerciendo ese derecho en ese mismo momento.

Cada yo, trae los otros consigo, cuando esta persona ingresa y se encuentra en un lugar no protegido, o está expuesto, podríamos decir que hay un grupo, si no, una alianza que está caminado también ahí, ya sea que haya o no alguien a la vista, por supuesto si es una persona singular que camina, que toma el riesgo de caminar, por allí, pero también es la categoría social que atraviesa, ese andar particular, ese movimiento singular, en el mundo y si hay un ataque apunta al individuo, pero también apunta a la categoría social que es una razón por la cual tendremos que abrazar activamente, la categoría social y pensar en categorías reflexivas ¿cómo corporizarlas?, tal vez podemos seguir llamando performativo, a este ejercicio de la categoría social, esta corporación este ejercicio de género, el reclamo político corporizado a la igualdad de la protección contra la violencia.
Para poder moverse dentro de esta categoría social en el espacio público, caminar de hecho es decir que este es un espacio público, en el que caminan siempre transgéneros, es un espacio público, en el que personas con cierto tipo de vestimenta, no importa su género o qué religión indican, son libres de moverse sin ninguna amenaza de violencia, todos somos potencialmente precarios y por eso tal vez, nos unimos contra la austeridad, nos oponemos a la vida pública diezmada de instituciones y buscamos apoyarnos en los movimientos que se opongan a las desigualdades tan aceleradas.

La precariedad, no depende totalmente de nosotros, sin embargo es una posibilidad que todas nosotras podemos vernos afectados, si yo voy a sobrevivir y a florecer, a intentar llevar una buena vida, será una vida vivida con otros, no perderé este yo, sino que en cambio, lo que yo sea, será transformado por mis conexiones con otros, ya que mi dependencia del orden, incluso mi dependibilidad son necesarias a fin de vivir, y vivir bien, nuestra exposición compartida a la precariedad, es simplemente un avance, una razón de nuestra igualdad potencial y de nuestras obligaciones recíprocas, a producir juntos, condiciones de vida vivibles, a reconocer esta necesidad que tenemos de los otros, reconocemos también principios básicos que informan las condiciones de vida democráticas de una vida vivible, estas son condiciones críticas de la vida democrática, en el sentido que son parte de una crisis continua, pero también porque pertenece a una forma de pensar y de actuar, que responde a las urgencias de nuestro tiempo, una forma de pensamiento crítico y actuación crítica, entonces, volvemos por la pregunta que le formulé al inicio ¿qué lugar ocupa la teoría en la política?.

Tod@s ustedes vinieron acá, así que no tendría que hacer esta pregunta, tal vez alguno se la han hecho ya, ¿Por qué tendríamos que ir lento con la teoría, no hay urgencias tan obvias que tenemos que responder?. Yo estoy a favor de esta capacidad de responder aunque solamente a través de la respuesta podemos seguir actuando, reconocer esa interdependencia que forma nuestra situación global, que adopta las formas de desigualdades globales, pero la pregunta es ¿Cómo esta capacidad de respuesta entra en nuestro análisis? Y después en nuestra práctica, esta incapacidad de respuesta ¿cómo toma forma de responsabilidad?.

Si consideramos los informes de feminicidios en América Latina, en Honduras, El Salvados, Guatemala, pero también aquí en la Argentina, muchas veces son historias sensacionalistas que aparecen en los periódicos, hay horror, por supuesto, la gente puede responder a eso, pero relacionado con un análisis que nos ayuda a conocer la mejor manera de movilizarnos contra estos delitos tan difundidos, se dice que los hombres son patológicos o que la situación es trágica, la historia la tratan como aberrante, conciben con la descripción de las feministas, sin embargo, las descripciones que las feministas hacemos, están tratando de teorizar la situación y de conocer los términos, que deberían enmarcarse y comprenderse.Los términos en los cuales deberían ser opuestas también.

Monserrat Sagot es de Costa Rica y ha analizado las tipologías legales que describen el femicidio, ella propuso términos nuevos para entender la realidad social, para que las categorías de las mujeres incluyan las trans-mujeres de Costa Rica. Sostuvo que el femicidio expresa de forma dramática, la desigualdad de relaciones entre lo femenino y lo masculino y muestra una manifestación de dominación, terror, vulnerabilidad social, exterminio incluso impunidad. En su opinión, no servirá explicar los asesinatos, a través del recurso característico individual, patología incluso, alguna teoría sobre agresión masculina, en cambio, estos actos tienen que ser comprendidos en términos de una estructura, prevaleciente y tenemos que poder describir como una forma extrema, de terrorismo sexista y oponernos a eso, sobre esta base, por un lado, como si, se nos pidiera comprender la desigualdad, como la base para los asesinatos y no siempre como un elemento intuitivo.

La desigualdad es el marco en el que deberían entenderse los delitos, la presunción es que el homicidio es una forma extrema de dominación. Hay otras formas, la discriminación, el acoso, los malos tratos, estos deben ser comprendidos, como un continuum con el femicidio. La forma más extrema de dominación en las mujeres según este análisis es el homicidio, este modo de razonamiento nos lleva tal vez a una paradoja, dado que el exterminio es el objetivo, ya que los que dominan necesitan que uno esté subordinado y vivo para que puedan mandar y ser dominantes, si el subordino muere, el amo queda sólo, podríamos decir, ya no tienen la posición dominante, si no se convierten en este punto, nuestra relación nuestro concepto de desigualdad da paso a una de genocidio, nadie domina a los muertos, pero no estoy segura, sobre todo por los debates de los significados de los asesinatos en masa.

Aquí en Argentina y en Chile, la memoria de los asesinatos en masa, deberían ser narrados de una forma y esto es una lucha, en cuanto ¿quién domina a los muertos?, pero los asesinatos en masa en algún, son imposibles de la dominación y la imposibilidad fruto de la igualdad y desde entonces el homicidio se ha convertido en la norma.[Párrafo tal cual, al parecer la traducción tropezó y dejo frases sin sentido]

Los homicidas no implican el asesinato de todas las mujeres, algunas mujeres que son asesinadas mueren, pero otras mujeres siguen viviendo, son conscientes de esos asesinatos y son conscientes de que ellas también podrían morir perfectamente, cuando la población de las mujeres no muere y permanece viva, la práctica de la dominación se instala de forma tal, que se convierte en imperativo para las mujeres, que viven en estas condiciones, entonces en este sentido, hablar de las prácticas del asesinato de algunas mujeres permite que otras mujeres sepan que otras mujeres podrían ser asesinadas, bajo la condición en la que no pueden subordinarse, un ejemplo terrorífico, es la policía que se niega arrestar. Los sistemas legales, que se niegan a procesar, o incluso la policía que infringe violencia sobre las mujeres que se atreven a hacer una denuncia cuando sufren violencia, a este asesinato lo llamaos violencia y es correcto llamarlo así. También tendríamos que llamar violencia a la institucionalización del terror, que se reproduce con estas prácticas, si a esto último, la institucionalización del terror lo llamamos, violencia también entonces, tenemos que pasar de un concepto de violencia física a otro que es institucional, si bien los dos están relacionados, unidos en una dialéctica fortalecedoora del terror, aquí es donde hay tanto trabajo teórico por hacer, ¿cómo entendemos la especificidad del terror sexual?, ¿cómo se relaciona con la dominación? y con la exterminación ¿cómo son las modalidades psíquicas de ser aterrorizados?, todas estas preguntas nos ayudan a comprender ¿cómo podría haber una intervención de escala global, para demandar una reconceptualización de esas formas de homicidios?, podemos entender las formas del poder social, que se sancionan en estas circunstancias, ahí vamos a poder contrarrestar las historias que culpa a las mujeres por sus propias muertes violentas, o que convierten a los hombres en personajes, patológicos, o que den una descripción simpática de su “ira descontrolada”.

Si bien, todas estas pérdidas son individuales y horribles, también pertenecen a la estructura social, que a conspirado contra las mujeres, como merecedoras de dolor, las categorías que no entienden la opresión del poder social, en estos casos obstruyen la oposición política efectiva y esta condición, es una de las razones por la cual debemos mantener la categoría de mujeres, abiertas a tod@s l@s que se definen dentro de es@s términos, por supuesto que hay muchas preguntas que permanecen en los usos de discursos de derechos humanos, recurso de regímenes legales que muchas veces reproducen la desigualdad, la necesidad de comprender, las necesidades de la resistencia que las mujeres tienen en estas condiciones aterrorizantes y la necesidad de crear una imagen global de esta realidad que pueda implicar el entendimiento de, cómo funcionan estos homicidios, en las prisiones de estados unidos, especialmente, cuando las mujeres afrodescendientes y las trans, que son las más vulnerables, pero también aquellas cuyas, formas de resistencia típica pueden estar dentro de las más poderosas, por supuesto esto no está restringido a América latina o Medio Oriente, no está restringido a ninguna región global.

Los trabajos académicos feministas, la jurisprudencia, de estas zonas, son cada vez más conocidos, e inaccesibles y han cambiado el paisaje legal y político, en muchos pises de Latinoamérica, y por supuesto, en los tribunales interregionales que aplican en América Latina.

Yo no sé, que tipo de revolución se necesitaría, para ser más poderoso que estas formas de terror, pero es un ideal que debería mantenerse vivo como pensamiento, no importa que difícil pueda parecer.

¿Estamos haciendo política o estamos haciendo teoría?. Es porque nos hemos tomado el tiempo, pero de empezar a pensar detenidamente, estamos mapeando el campo político, a medida que pensamos cómo se actúa de mejor manera. Cuando las categorías se abren, la teoría podría ser entendida como una experimentación con lo posible y la idea cada vez más grande de lo posible a veces, hace que la vida sea más vivible, muchas gracias.



Transcripción y Registro Fotográfico María Isabel Burgos Fonseca

María Isabel Burgos Fonseca Lic. Y Prof. De Psicolgía. Dir. De Proy. Voluntariado FTS-UNLP su tema de investigación es “Géneros, cárceles y encierro”.

Comentarios

Lo más visto

Jacques Lacan: "Jamás hable de formación analítica...no hay formación..." 3/11/1973

Jean Allouch : Dos analíticas del sexo

Felix Guattari: Vértigo de la inmanencia