La Catrina, Lacan, Lacan...trina, La...cantina, Alberto Sladogna, psicoanalista,@sladogna


Escribo está breve nota gracias a la ocurrencia de Carlos Faig, un amigo,psicoanalista al visitar el Cementerio de La Recoleta en Buenos Aires,Argentina. Allí se encontró con la Catrina y Lacan. Es decir (desir/ de sir) Lacan está presente en la celebración  del día de muertos de México: Lacantrina, Lacan, la Catrina, en La...can...t(r)ina.

La Catrina es una fígura que se debe al cincel de José Guadalupe Posada, el nombre original es "La Calavera Garbancera". "Garbancera" es la palabra con que se conocía  a las personas que vendían Garbanza, personas que teniendo sangre indígena pretendían ser europeos, ya fueran españoles o franceses y "renegaban" ¿renegaban? ¡renegaban! de su propia raza, herencia y cultura.

Conviene detenerse pues cuando alguien reniega (se dice que ellos "renegaban") de algo, en el caso, de sus origenes,solo realizaban una operación: al renegar confirmaban sus origenes, les daban un carácter -signo de escritura- de eternos, de destino inamovible,quizás un psicoanálisis permite descubrir que es posible apoyándose en esos origenes pasar a otra cosa.

El origen para algunas personas, muchas o pocas, ofrecen un trampolín desde el cual, si se lo quiere y si hay circunstancias que lo permitan, se pueda saltar, pasar a otra cosa sin quedar atrapado como piea sacrificial de un destino que se supone sería inamovible.

El cincel de Posada dio una forma visible, terrena, a una encarnación del objeto "a", una causa del deseo, ese objeto que nuestros muertos queridos nos dejan como presentes, como presente para transitar con ellos el duelo que ,en ocasiones, puede afectanos.


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