sábado, 21 de febrero de 2015

El patrón, anatomía de un crimen



Presentó aquí un avance de un filme:El patrón, anatomía de un crimen, basada en un hecho real acaecido en la Argentina, se trata a mi entender un filme , de un libro [Elias Neuman, El patrón, radiografía de un crimen], de un testimonio que brinda a quienes aún nos convoca, a quienes nos afecta el análisis, brinda la oportunidad de abrir un horizonte semejante a los nuevos horizontes teóricos que se le presentó a Jacques Lacan ante el crimen de las hermanas Papin. Marx indicó con precisión un método: estudiar el crimen es una forma de hacer una radiografía de la subjetividad de una sociedad, no sólo Jacques Lacan, luego Michael Foucault, Gilles Deleuze y Félix Guattari no sacaron el dedo del renglón. Ahora siguiendo los horizontes abiertos por  los estudios de caso de Claudia Weiner sobre el crimen de las hermanas Vázquez; Alberto Sladogna sobre el atentado de José de León Toral; Flavio Mélendez Z., su estudio del magnicidio efectuado por Mario Aburto Martínez acompañado de algunos otros... Este filme "El patrón, anatomía de un crimen" muestra los diagramas de las relaciones de fuerzas libídinales que se mueven en la subjetividad de una época gobernada por la estafa generalizada. Aquí el adelanto del filme:
              

viernes, 20 de febrero de 2015

¿Cómo devenir filósofa? Aquí su testimonio ¿Pase?


    Aquí se presenta el testimonio de su pase, testimonio de Judith Butler quien integra el Comité de lecturas de artefactos, una revista de l'ecole lacanienne de psychanalyse                      

                                 


                               


                              

miércoles, 18 de febrero de 2015

¿Una banda del amor o el amor en una banda?

   
            

Taller de lectura: El pase de José Attal

¿Cómo el arte fabrica un pintor, un escritor, un músico…? Inventar es un acontecimiento caótico real que modifica la costumbre. Kandinsky al inventar el arte abstracto rompió las costumbres en la pintura. Se trata del impacto público de una invención que se despliega ante un público que no es íntimo, que no es privado. No hay solo una forma de público, hay multiplicidad de formas. Paul Klee señaló: el invento estará frente a un “pueblo” que no es…sin existir.


Entonces el pase no es ninguna autorización para ejercer el análisis. En efecto desde el punto de vista de la vida cotidiana ocurre que cualquiera, sea como sea, está autorizado a ejercer. Entonces ¿de qué se ocupa el pase? Se ocupa de la fabricación, creación de un objeto: un analista que se ocupa de una o de varias dificultades de la teoría o de la práctica del análisis.

Estos interrogantes permiten leer el “testimonio” de José Attal, que como tal no es inocente, comporta una teoría que lo sostiene, como cada experiencia despliega su teoría. Una invención fabrica un diagrama de su multiplicidad ¿Cuál? Lacan avanzó una multiplicidad de cuatro consistencias y algunas cuestiones más (Lacan, 16/12/1975) Al diagramar los nudos mostró su microfísica de fuerzas en movimiento, no son modelos, no son representaciones pues presentan una creación de conceptos que no estaba en el cielo a la espera de que alguien los tome, al contrario, el diagrama los fabrica. El borromeo -hecho público- interroga al pase, y hasta hoy no hay una sola razón doctrinaria para que ese procedimiento [el pase] sea privado de un público...que no es sin existir.

El “testimonio” de Attal permitió (aún permite) “tomar nota de una dificultad con la que tuvo que vérselas Jacques Lacan —y de la que él mismo habla muy poco, o nada. Ese silencio no la evacua,…, pero tal vez ha contribuido a que aquellos que intentan leer a Lacan y dar cuenta de sus lecturas no hayan tomado, hasta ahora, mayor precaución…” Esa dificultad da “lugar a quien la retomará, la estudiará y extraerá sus consecuencias —es a lo que…se aboca José Attal” (lectura efectuada por Jean Allouch).


Actividad a cargo de Alberto Sladogna
Taller de lecturas: inicia el sábado 21 de marzo del 2015, a las 15 horas de México/18 horas de Argentina. Interesados escribir a: sladogna@gmail.com. Participación U$A 15. Cada participante tendrá acceso al “testimonio” de José Attal: El pase. La tercera proposición de octubre de Jacques Lacan", prefacio de Jean Allouch, incorpora correcciones efectuadas por Susana Bercovich quien efectuó la traducción.

viernes, 13 de febrero de 2015

La muerte de una forma del Otro (A)... Dios, Alberto Sladogna


La muerte de una forma del Otro(A)...Dios*
(*Alberto Sladogna. versión escrita a partir de su presentación oral en el Seminario Central Anual de la Fundación centro psicoanalítico argentino dirigido por Rogelio Fernández Couto, CABA,18/11/2014)

Aquello que es verdaderamente la referencia de la experiencia analítica, es el cuerpo como tal… no puede ser eliminado que el cuerpo sea afectado… Si no hay allí cuerpo no tendría ningún sentido.  Jacques Lacan 14/10/1972


¿Qué nos muestra  Ayotzinapa con la desaparición de los 43 estudiantes? Vivimos tiempos de la muerte de una forma de Dios, en el análisis vivimos tiempos de la muerte de  una forma del Otro, se ha muerto su forma absoluta, totalitaria que todo organizaba, incluida las formas de vivir y de morir. Ese Otro, en tanto que Dios organizó un pirámide invertida, desde su vértice sostuvo al conjunto de la sociedad, dictaminaba quien era humano y quien no, quien era mujer y quién no. Hoy esa pirámide ha mutado, se ha convertido en más horizontal y fragmentada, es el tiempo de que cada uno de nosotros seamos Dios, seamos el Otro (respuesta de Lacan a F.Dolto, en 1980). Esa muerte de una forma permite estudiar cómo se construye una práctica compartida para descartar humanos, a ciertos humanos. Si, es una práctica compartida por muchos componentes de la sociedad, no es una propiedad exclusiva de los "malos".  

¿Cómo afecta esto la actualidad del análisis? Tomemos un dato, Lacan introdujo el Otro (A) al análisis, luego procedió a indicar que el Otro no existe (Cfr.: Escritos 2, Subversión del sujeto y dialéctica del deseo en el inconsciente freudiano) y desde allí se preguntó…  el estatuto del deseo en qué suspenso es dejado si el Otro no existe (Cfr.: J. Lacan, seminario oral, La lógica de la fantasía, sesión del 25/01/1967).

Ayotzinapa, genocidio, cuerpos afectados
Esta presentación es consecuencia de estar afectado por los hechos ocurridos el 26 y 27 de septiembre del 2014 en Ayotzinapa, Guerrero, México: 43 estudiantes muy jóvenes fueron desaparecidos. Considero que esa acción es parte de un genocidio, una nueva forma de descartar humanos que está en marcha en América Latina, desde México a la Argentina. En México los miles de desaparecidos o los cuerpos localizados en fosas comunes en un 85%  de los casos sus edades fluctúan entre los 14 y los 24 años de edad.

Los crueles episodios de este genocidio en marcha exponen a la luz pública no solo las falencias de un gobierno, sino que dejan ver la mutación de un Estado paternal a un Estado regido por la estafa generalizada que requiere de un mecanismo de exclusión definitiva de aquellos que son catalogados y situados como objetos a descartar. En este texto trataré de dibujar el diagrama político, moral, ético, de deseo que está en juego en ese genocidio de los descartad@s. Tenemos ante nosotros un cambio: está mutando la vieja pastoral cristina y paternal destinada a salvar, proteger y permitir la vida a una pastoral de la muerte, la necropolítica.

Un análisis se pone en marcha cuando el analista queda afectado por algo que recibe, a partir de estar afectado es producido como el analista que opera en ese caso. Esa afectación es siempre de actualidad en cada sesión o conjunto de sesiones. El análisis no carece de actualidad, a condición de que ella impacte al analista, así lo testimonia Lacan en su encuentro con Aimée (Cfr.: Jacques Lacan De la psicosis paranoica en sus relaciones con la personalidad, 1932) o con las hermanas Papin ( Cfr.: Jacques Lacan en Motivos del crimen paranoico: El crimen de las hermanas Papin, Minotaure, diciembre de 1933).  Frente a Aimée era tan afectado Lacan que dedicó un tiempo para adquirir los ejemplares de sus tesis en las librerías de París, luego, en el curso de seminario oral de 1975/1976 presenta su  afectación al recibir la novedad de que su tesis fue re-editada.

Lacan resultó afectado por la invasión nazi a Francia: Durante varios años me he apartado de todo propósito de expresarme. La humillación de nuestro tiempo, bajo los enemigos del género humano, me alejaba de ello, y después de Fontenelle me he abandonado a la fantasía de tener los puños llenos de verdades para cerrarlos mejor sobre ellos. (Cfr.: Escritos 1, Acerca de la causalidad psíquica)

Jean Beaufret uno de los principales introductores de Heidegger en Francia, en 1950 llevaba un tiempo en el diván de Lacan, irritado por el silencio de su analista, en una sesión hace una jugada, dice: “Hace dos o tres días estaba con Heidegger en Friburgo, y él hablo de usted” Ni lerdo ni perezoso Lacan sale del silencio “¡¿Qué le dijo!?” La jugada afectó el cuerpo de Lacan: hablar es una actividad corporal.

La afectación toma al cuerpo del analista, hace funcionar su cuerpo como el gps de tal o cual caso o ante X o Y dificultad en la teoría.

Mutaciones en el análisis

Las intervenciones desvergonzadas de Lacan en las sesiones ( golpear, abofetear, lanzar flatus, abrazar, piropear, hacer nudos, leer, escribir, hacer chirriar el fajo de sus billetes, lanzar una maceta…) eran tomadas como expresiones bizarras,  “excesos” de su poder en la transferencia. Sin dejar de lado esas observaciones hoy es factible mostrar un movimiento semejante en el cuerpo teórico de sus seminarios que afecto…a sus teorías previas. Se trata del tsunami al que fue sometida. Jacques Lacan en 1973 tomó nota de las delicadas consecuencias de sus primeros pasos en el psicoanálisis. Había colocado un énfasis excesivo, debido a la novedad, sobre el “orden” (¡¡¡¿¿…???!!!) simbólico como siendo lo único que contaría para el despliegue de cada análisis. Ese simbólico tenía como tesoro de los significantes la figura del Otro (A) En el seminario oral de ese año (1973/1974) Lacan expone e indica en qué se equivocó y formula un nuevo horizonte: el real, el simbólico y el real, su ternario infernal son equivalentes entre sí, ninguno domina a los otros, ninguno tiene privilegios sobre los otros. Se quebró la “superioridad y/o privilegios” del “orden” simbólico.

En efecto, Lacan toma nota de la mutación que afecta al sistema paternal (metáfora paterna, ley, nombre del padre, nombres del padre, etcétera). Lacan incorporó a su enseñanza el horizonte abierto por la falla grave que aqueja al sistema de representación (la dictadura de la cadena significante).

El psicoanálisis también cambia, al igual que cambian los sistemas de las diversas sociedades. Recordemos a Kant quien escribió “¿Qué es la ilustración? Michael Foucault señalo que era una pregunta destinada a responder por los temas de la actualidad que afectaban al filósofo. ¿Por qué la actualidad afecta al análisis?

Recurro a Kierkegaard, qa quien se le atribuye la siguiente observación respecto de los cambios en la vida erótica y amorosa: Si realmente el periodo de noviazgo es el más bello de todos, ¿por qué se casan los hombres? Los sistemas sociales, la teoría del análisis viven mutaciones pues algunos de sus elementos al ser llevados a sus últimas consecuencias pierden su sostén, se caen pues están afectados en su constitución. El esclavismo cayó ante el régimen feudal porque llevado a su grado más avanzado dejo de funcionar y cedió el lugar a otras formas. Se trata de una conocida ley: el aumento de la cantidad  de errores produce una mutación en la calidad, se pasa a otra cosa. Hoy seguimos teniendo en la vida: madre, padre, hijos, matrimonio, sexualidad, erótica todo es semejante, ya no es igual.

Caída del vértice paternal: ¿eugenesia, eutanasia, genocidio?

Imre Kertész (Budapest, 9 de noviembre de 1929) escritor húngaro galardonado con el Premio Nobel de Literatura en el año 2002. Su Diario es una visión global de la cultura europea de posguerra, y especialmente de la centroeuropea. Sus escritos sobre la Shoah comparan su punto de vista con los de J. Améry y J. Semprún; asimismo Kertész habla de Claude Lanzmann, Primo Levi, Paul Celan. A su juicio son los pocos que han creado una literatura importante sobre el Holocausto, término incorrecto, según I. Kertész, ya que diluye esa violencia y parece sacralizarla. Para Kertész, "el Holocausto no es un asunto interno entre judíos y alemanes.” Para él significa el punto final de una crisis moral y espiritual de Occidente, el archipiélago donde se hundieron los valores que habían sustentado la civilización europea y la de América Latina durante siglos.

Cuando se editó Kaddish por el hijo no nacido (2002) al ser interrogado subraya que la experiencia del genocidio nazi  fue una de las consecuencias de obedecer la autoridad del padre. Cuando su personaje habla del internado en que pasó sus primeros años, escribe: “Auschwitz me pareció una exacerbación de las mismas virtudes para las cuales me educaron desde la infancia”. Lo más trágico es que la autoridad del padre no está muy lejos de esa perversión, si, en efecto, el sistema paternal es una fábrica de perversiones. Notar que se trata de una perversión del Otro, no es de los calificados como “perversos”. De ahí que Kertész renuncie a la paternidad como “la posibilidad de otra existencia”. Se trata de no perpetuar un “orden mundial” que se apoya en un “miedo bien organizado”.

Auschwitz no fue una crisis de la humanidad, por el contrario, Hannah Arendt mostró que fue el despliegue de las premisas del sistema previo llevado a sus últimas consecuencias que incluyen el pasaje de una forma de sociedad a otra forma, una forma en que todo queda igual y al mismo tiempo cada cosa es distinta. Se cae el “orden” simbólico paternal o de una forma de Dios, sigue habiendo padres, madres, hijos, dios, son los mismos pero mutados. Lacan abuso del término “orden”, no se detuvo en lo que es signo presentaba y presenta. Hoy vivimos en una forma de sociedad que es un régimen de concentración o de formas concentracionarias sin campos… visibles, sin campos… muy visibles. Ante las ruinas de Dachau, primer campo modelo construido por los nazis, la democracia alemana cambió el trazado de una ruta, dio la vuelta al campo, ya no es muy visible, lo dieron vuelta, solo quedan a la vista el logo de una fábrica sin nombre. Sí, de una fábrica de la muerte, la entrada quedó oculta, allí está un letrero: “El trabajo os hará libres” (Cfr.: Simona Forti, Vida del espíritu y tiempo de la polis. Hannah Arendt entre filosofía y política, 2001).

Hablando de Freud y del psicoanálisis leí en Google que  “inconsciente” en húngaro se pronuncia: “nazi”. Sí así de breve: nazi ¿Será así?

Kertész escribió que al bajar del vagón del tren, se detiene en el andén ante un letrero de significado aún desconocido –Auschwitz-Birkenau–, Kövés, de catorce años, en medio de una masa de hombres rapados vestidos como presos que le gritan en yiddish –idioma del que apenas entiende algunas palabras por su rústico pero utilísimo conocimiento del alemán– escucha que uno de ellos le dice tirándole de la ropa: Zescáin... Verstaist di? (Dieciséis... ¿Lo entiendes?) Cuando, desnudo frente a la primera inspección, le preguntaron la edad –era el jefe nazi Mengele–, Kövés repitió con serenidad y en alemán bien pronunciado aquel número, lo que lo salvó del horno crematorio.

La novedad de nuestra actualidad, agrega Kertész, no es la matanza de seres humanos sino la eliminación, la tortura de miles o millones de seres humanos, mientras el resto sigue su rutina de bienestar en la indiferencia y la resignación de una vida normal… El nazismo… fue la primera vez que se mató sin invocar la pasión del Crucificado. En el genocidio en curso en México se procede a una escena semejante, quizás más terrible. El nazismo se diferencia así de la utopía bolchevique, al que describe como un jesuitismo por su vocación disciplinaria y sus madejas silogísticas. Los bolcheviques deliraban en fiebres utópicas, los nazis sólo sabían de comandos operativos.

Sin destino fue rechazado por los lectores de un comité editorial con la resolución número 482 del 27 de julio de 1973 que decía, entre otras cosas, lo siguiente:

“Nuestros lectores de forma unánime consideran que no es posible encarar la publicación de su manuscrito. Usted no ha conseguido dar una expresión artística a su experiencia vivida. Emplea frases de mal gusto:(Kertész cuenta su primera impresión al llegar a la estación Auschwitz-Birkenau)–. Me sorprendió mucho, puesto que era la primera vez en mi vida que veía, por lo menos desde tan cerca, unos presos de verdad, con el típico uniforme a rayas de los delincuentes, el gorrito redondo y la cabeza afeitada. Mi primera reacción natural fue retroceder (...) A mí todos me parecieron sospechosos o, cuanto menos, extraños’…Es increíble –continúa el comité– que la percepción de los hornos crematorios le causen gracia al personaje, una especie de broma... Su conducta, sus comentarios desubicados son repulsivos y ofensivos para el lector... Ni hablar del estilo. La mayor parte de las frases son pesadamente torpes, y encontramos expresiones como casi, en realidad... muy naturalmente... aparte de eso...”

Una suerte semejante corrió la obra de Primo Levi junto con la obra del director de la sinfónica del campo de Auschwitz ¿A qué se deberá que de eso no se quiere saber nada… de nada?

El genocidio: primero la exclusión y luego…

[Kafka]…no quería ser una excepción sino un ciudadano, un miembro de la comunidad. Hannah Arendt

En México y en Argentina se atribuye a una guerra contra el narcotráfico  la efectuación de un genocidio sin ley explícita. Las drogas. En la ciudad de Rosario, Argentina, en el mes de enero del 2015 se han reportado  de  dos a tres muertes por día, se las presenta como partes de esa guerra  ¿Solo tienen un componente criminal? ¿Será así?

Sigmund Freud inventó el psicoanálisis a partir de la cocaína, una droga producida cuando la ciencia accedió a los componentes químicos de la coca. Hay una mutación de la coca a la cocaína. Freud advirtió el riesgo de otro invento: el descarte propuesto por Binding & Hoche ”Para descartar una vida que no merece ser vivida” (1922).

Freud disfrutó de la cocaína nasal (objeto producido por el laboratorio Merk, ver Über Coca, 1884) El capitalismo inventó un plus: En…Joyce…Coca. Se pasó de la coca a la cocaína. El capitalismo inventó algo más: ungüentos, bebidas espirituales hasta llegar a la famosa bebida de Cola. En Bolivia, para citar una experiencia, hay una cultura que no es drogo fóbica, una forma en que la vida con la coca no se reduce al orden criminal ¿A qué se deberá?

El goce, el placer de emplear drogas, la cocaína, hoy es un hecho instalado en la vida cotidiana, junto con él suelen aparecer las empresas del narcotráfico y algunas cosas más. En Contribución a la historia del movimiento psicoanalítico (1914) Freud dice lo siguiente:

En Suiza, tan movediza en el plano intelectual, se daban cita exponentes de las naciones de mayor envergadura; un foco infeccioso en ese lugar no podía menos que alcanzar particular importancia para la propagación de esa epidemia psíquica, como la llamó Alfred Hoche, de Friburgo.

Alfred Hoche calificó al psicoanálisis  como una “epidemia psíquica”; las epidemias se combaten eliminando al agente a su portador. En 1922 Karl Binding & Alfred Hoche Para descartar una vida que no merece ser vivida (1922). Este libro es un fragmento de la máquina abstracta que recubre los intersticios de la sociedad y prepara las condiciones para poner en funcionamiento nuevas formas de subjetividad.

Un engranaje permite pasar del territorio de la pregunta al campo de las soluciones, finales o transitorias. Si hay problemas se requiere darles solución, en particular la Endlösung, solución absoluta o final. Marx formuló La cuestión judía, los teóricos del nazismo pasaron al problema judío para darle su solución.

El problema convoca a una solución, no se inscribe en el orden de la lengua común, se inscribe en el orden de la objetividad (conceptual, material, administrativa, estadística). Un problema existe incluso cuando no hay ni siquiera una persona para indicarlo. Por el contrario cualquiera que señale un problema da a entender en cada ocasión que no sirve de nada hablar se debe buscar una solución. La solución será definitiva o provisoria.

Si la solución es definitiva, el problema no existe más, sólo queda la ropa; los bienes, un material para los historiadores. En los medios, en particular la televisión, se encuentran y se habla de problemas de la jubilación, de problemas del desempleo, problemas de la inseguridad, de problemas del Ébola. Le Pen, político de la democracia francesa («Libertad, igualdad, fraternidad”) declaró: El Ébola puede solucionar el problema de la inmigración en tres meses (7/08/2014).

La cuestión convoca una respuesta, ella aparece cuando cualquier ser hablante se la formula a otro ser hablante o a sí mismo. La esfinge de Tebas formuló una cuestión cuya respuesta es “el hombre”, aquel que habla. Así se fabrica un nudo de la cuestión con la respuesta que genera otra pregunta. Una respuesta puede ser siempre pensada como la reiteración de la cuestión (como lo hacía la esfinge). La pregunta implica aceptar que no puede haber jamás solo una respuesta suficiente que cierre la cuestión.

El 9 octubre 1942 la Cancillería del Partido Nacional Socialista dio a conocer un documento: su título fue, Medidas preparatorias para la solución final del problema judío en Europa. Rumores respecto del tema de la situación de los judíos en el Este para preparar la conferencia de Wannsee, lugar donde se organizó la solución final (Endlösung) del problema judío. Instalar el campo del problema/solución es performativo, hace cosas, de entrada elimina la pregunta/respuestas/preguntas.

Democracia: ¿La dictadura perfecta?

Mario Vargas Llosa definió un sistema democrático de América Latina como siendo “la dictadura perfecta”, antes de cumplirse 6 horas de esa declaración se enfermó, debió abandonar México por cuestiones de salud, ni siquiera su íntima relación con Octavio Paz lo protegió… de esa enfermedad ( respecto ver conferencia de Rosa A. Garabito: https://www.youtube.com/watch?v=ZeH4GfPHKCc ).

Comparto lo que ya otros han formulado: la democracia es el sistema de la dictadura perfecta, combina un Estado totalitario ejercido sobre individuos,  su racionalismo social tiende a tomar tal o cual sociedad como lugar de problemas; la política se pliega a la pareja “problema/solución” dado que su racionalidad tiende a formular la política como una búsqueda de soluciones a los problemas. El Occidente, América Latina se guían en esos términos. Esto ocurre al margen de las inclinaciones democráticas de los gobiernos en turno. Los gobiernos ya no tienen el poder del Estado democrático, la dictadura perfecta de la nueva democracia acecha, golpea, somete a los gobiernos.

La sociedad es un lugar de problemas, y la política el lugar de darles la solución. La pareja problema-solución sería acompañada de una consigna "democrática": esta solución es para “todos” los ciudadanos, ese “todos” se presenta como siendo un universal, nadie quedará eximido. Indicaba Lacan que la actual sociedad, el capitalismo mundial integrado, esa sociedad tiende a integrar “todo” dentro de ella, incluido aquello que la cuestiona, es una sociedad ilimitada, la dictadura perfecta.( Cfr.: Jacques Lacan, El discurso capitalista [¿El discurso del analista? Milán, Italia, 1972) De ahí su tendencia criminal bajo la forma de exterminio sin ley sancionada de forma explícita.

Michel Foucault en Las palabras y las cosas. Una arqueología de las ciencias humanas, un texto deudor de Jorge Luis Borges como lo escribe su autor; texto que concluye por el lugar en qué comenzó:

El hombre es una invención cuya fecha reciente muestra con toda facilidad la arqueología de nuestro pensamiento. Y quizá también su próximo fin. Si esas disposiciones desaparecieran tal como aparecieron, si, por cualquier acontecimiento cuya posibilidad podemos cuando mucho presentir, pero cuya forma y promesa no conocemos por ahora, oscilaran, como lo hizo, a fines del siglo XVIII el suelo del pensamiento clásico, entonces podría apostarse a que el hombre se borraría, como en los límites del mar un rostro de arena.

El descarte humano de lo humano

 El lenguaje compartida deja escuchar frases como las siguientes “Ellos estaban en algo sucio se lo merecen”; “El que las hace las paga”;  “Estaban metidos en la movida, se lo buscaron” Estas frases son formuladas ante las ejecuciones o secuestros producidos durante el genocidio en México y Argentina. Ellas indican un horizonte: ¿Cómo es que algo así es aceptado, es naturalizado?

Aquí está en juego una articulación ante el semejante (el semejante tiene un componente de mi que veo en el exterior), el kakon (objeto del mal que me habita) con la destrucción de cuerpos a los se les supone "estar en el mal". abordemos una forma de del kakon que fue construida a dúo por un psiquiatra y un estudioso del derecho.

En 1922 Karl Binding & Alfred Hoche escribieron Para descartar una vida que no merece ser vivida. Uno de ellos tiene larga experiencia en tratar las plagas y las epidemias, así calificó al psicoanálisis. Las plagas se exterminan. Ellos escriben:

El problema que se plantea es el siguiente: a partir del Estado de necesidad [Alemania post primera guerra mundial], la destrucción de la vida que no está prohibida por la ley actual ¿debe limitarse a su suicidio o bien debería ser extendida por la ley al homicidio del prójimo? y si [la respuesta] es sí ¿En qué medida?

Estos autores se apoyan en las experiencias del suicidio. El hombre es llevado a la existencia por una fuerza a la cual no puede resistirse. Resignarse a ese destino es la vocación de su vida. En ese horizonte nació soberano sobre su vida. Entonces suicidarse (“asesinato” de sí mismo) no es equivalente de cometer un asesinato a un tercero que tiene una vida vivible. Los autores recuerdan que hay suicidios de orden moral (“alguien que no puede hacerse cargo de la deuda”, esto en Argentina y en México generaría una epidemia de suicidios, solo que el honor ya no abunda ni circula), de ahí concluyen que el suicidio es el ejercicio de un derecho al homicidio, una vez que hay reconocimiento de la legitimidad de ese acto:

a) ninguna persona tiene el derecho de impedir al suicida de cumplir su acto legítimo;
b) en caso de una tentativa de impedirlo, el suicida puede hacer valer su derecho a la legítima defensa;
c) si se considera el derecho de que cada hombre tiene de darse la muerte, ese derecho es transferible, así todos los que participen actúan de una manera legítima (Anna Freud ayudó al “suicidio” de su padre S. Freud cuando el dolor le impedía seguir elaborando teoría). Si estos participantes actúan con el consentimiento libre y lúcido nadie les puede impedir actuar;
d) el homicidio ejecutado contra una persona que da su consentimiento libre, esclarecido, debe ser considerado también un acto legítimo.

Karl Binding & Alfred Hoche recuerdan que ayudar conscientemente a suicidarse a quien sufre una enfermedad mortal, la carga de culpa o carga moral será mucho menos pesada que ayudar a una persona que con buena salud quiere escapar a sus dificultades.

En el caso de sufrir una enfermedad interna o de una herida. El deseo de morir rápidamente está en cada uno pues una enfermedad o una herida  tortura. No se trata de un acto de homicidio en el sentido jurídico, sino de una modificación de la causa irrevocable de la muerte, causa que no se logró con éxito destruir antes; se trataría entonces, según afirman, de un acto de curación, explícitamente "la eliminación del suplicio constituye igualmente una obra curativa". Aquí la eutanasia toma un valor de caridad Cuando el Estado formula leyes de Eutanasia ¿Quién tiene la seguridad de que no será incluido para ser objeto de la caridad que dispensa el Estado? Quién esté libre de dudas que arroje la primera piedra. Los Estados modernos practican una eutanasia políticamente correcta y al mismo tiempo ejercen otra sin declarar: los genocidios masivos y cotidianos presentados como efectos indeseables de una guerra para imponer la ley y proteger la salud De nuestros hijos. A tal grado que los terminan eliminando para protegerlos del consumo de las drogas: eliminan  a nuestros, dejan en pie a los carteles de la droga y sus socios financieros.

Un acto de curación no prohibido tiene efectos benignos sobre los afectados, se trata de disminuir el sufrimiento de seres humanos aún vivientes... ¿Será así? Y luego los autores añaden un reparo ¿Qué hacer en casos de personas momentáneamente sin conciencia que deberán ser objeto de este acto de curación? Entonces resulta que en esos casos la muerte ejercida mediante la complicidad es algo no prohibido como tampoco lo es designar a un tercero para esas prácticas.

No es necesario comprender estas situaciones como un verdadero derecho a matar, se trata de la reivindicación a ser liberado de una vida no vivible, difícil de soportar. Introducen como “natural” un determinativo: “vivible/ no vivible”. Una acción, dicen los autores, que debe ser reconocida legalmente. Sobre el plano subjetivo resulta la disminución de la culpabilidad pues el acto fue cometido por compasión. Después de señalar la profunda compasión los autores preguntan:

¿Existen vidas humanas que han perdido su calidad de valor jurídico a tal punto que su continuación ha perdido para siempre todo valor tanto para el portador de la vida como para la sociedad?... Por el contrario, cada uno se da cuenta igualmente que aplicamos nuestras fuerzas, nuestra paciencia y nuestra fortuna en mantener con vida a vidas no dignas de ser vividas hasta el momento donde la naturaleza -frecuentemente tan tarde y sin compasión – priva a estas vidas de su última posibilidad de continuar viviendo.

Añaden:

Al precio de esfuerzos infinitos de tiempo, de paciencia y de cuidado, nosotros usamos la pena de mantener con vida a seres de valor negativo, a los cuales cualquier persona razonable debe esperar que se descarten. Nuestra compasión más allá de su justa medida alcanza el giro de no acordar liberar por una muerte dulce a un enfermo incurable que desea ardientemente la muerte. Eso no es más del orden de la compasión si no lo contrario.

Recordemos que los liberados de los campos de concentración tanto por los americanos como por los rusos solían declarar respecto de quienes los habían tenido en esas condiciones: “Eran todos médicos”. El 87% de los médicos alemanes se afilió al partido nazi, solo el 25% de los maestros lo hicieron. Un estudio del conjunto de escuelas de psiquiatría, de psicoanálisis, al finalizar la guerra que estudiaron al personal de los campos de concentración, declaró que en un 95%  era normal, no eran ni sádicos ni perversos ni enfermos.

Veamos ahora la concepción médica que acompaña a este libro, Alfred Hoche, médico, propone lo siguiente:

Todo lo que el médico puede y debe hacer proviene de las maneras de ver el cuerpo fabricadas por la corporación médica… existen casos donde el médico está prácticamente constreñido a destruir la vida (homicidio de un niño viviente en el momento del nacimiento con el interés de dar la sobrevida a la madre; interrupción del embarazo por las mismas razones)… estas medidas son impunibles…: estas cuestiones tienen lugar debido al interés de salvaguardar un bien jurídico superior… el restablecimiento de la salud de una mayoría de enfermos, considerado como un bien jurídico superior, vuelve necesario el sacrificio de una minoridad.

Hoy día se adoptó el régimen de la tortura en Alemania, Inglaterra, EEUU, Francia y otros países bajo el criterio de que las molestias de un interrogatorio “intenso” logran salvar muchas vidas, incluso esto constituye el argumento de series de la TV. Hoche añade un detalle:

En los casos de enfermedades incurables o de deficiencias mentales incurables, no es muy raro que los familiares (la familia, los parientes) expresen el deseo de "que todo esto se dé rápidamente terminado". Hace poco tiempo, los parientes de un suicida fallido, que cayó en una inconsciencia profunda, habían demandado no hacer nada para reanimar a ese "arroz negro" de la familia.

Cuando se trata de enfermos mentales para los cuales la muerte es preferible en todos los casos… El principio del deber médico de prolongar la vida que debe ser admitido, al ser llevado al extremo es un no sentido: “Hacer el bien se transforma en un tortura”.

En un filme americano cuyo tema es tomar venganza contra la mafia del narco pues ellos mataron a su familia, al final el personaje se vuelve un héroe que brindará justicia, concluye el filme con un anuncio “Todos los que hacen mal a la sociedad por la droga, la delincuencia y la locura serán eliminados”.

Deben ser eliminados por el costo y por beneficio de la sociedad todos aquellos que caen en la enfermedad mental “grave” comparados a un montón de piedras que no han sido aún tocadas por las manos de un artesano para darles forma o a un montón de fragmentos producidos por un edificio que se derrumba. Antes de la inauguración de los primeros campos de concentración la medicina nazi eliminó de este mundo a más de 35 mil niños declarados incapaces. Alfred Hoche no duda en indicar la participación de las familias, las instituciones y el Estado. Lo dice de forma abierta: “es una cantidad enorme de capital que no puede ser desperdiciado”.

Los autores construyen la siguiente imagen para dar cuenta de la máquina que están proponiendo, máquina que con otros engranajes hoy, en la actualidad está puesta a funcionar:

Nuestra situación es como aquella de los participantes en una expedición difícil, en la cual la condición indispensable para lograr el éxito es la más grande eficacia posible de cada uno. En una tal expedición, no hay lugar para participantes cuyas fuerzas habría que dividir por dos o cuatro u ocho. Por largo tiempo, nuestro deber alemán será concentrar en el más alto grado todas las posibilidades de liberar todas las energías productivas disponibles para alcanzar los fines útiles.

Hoy día suele atacarse la práctica del psicoanálisis por ser considerada una actividad "inútil".

Desde el punto de vista de una moral del Estado superior, no se puede dudar que los esfuerzos en vista de conservar absolutamente vidas indignas de ser vividas ha sido exagerado… pero puede ser que un día llegaremos a la maduración de concebir que la eliminación de personas totalmente muertas mentalmente no constituye ni un crimen, ni un acto inmoral, ni una marca de rudeza sentimental, sino un acto permitido y útil.

Hasta aquí llegan mis notas, como verá el lector se trata de un análisis en curso que quizás permita construir con serenidad formas nuevas de enfrentar la barbarie civilizada en la que hoy vivimos, en la que analizamos, y hablamos del análisis. Solo indico una cuestión: En qué clase de objeto del deseo se convierte o somos convertidos cuando figuramos como candidatos posibles para un descarte.



BIBLIOGRAFIA CONSULTADA
Sigmund Freud, Uber Coca, 1884
Sigmund Freud, Contribución a la historia del movimiento psicoanalítico, 1914
Saúl Friedlander (compilador). En torno a los límites de la representación. El nazismo y la solución final.
Götz Aly, Los que sobran. Historia de la eutanasia social en la Alemania nazi, 1939-1945
Jacques Lacan, El tiempo lógico… Escritos 1
Jacques Lacan seminario oral de 1976/1977, El fracaso del un desliz es el amor, apodado.Seminario XXIV
Jacques Lacan, Seminario oral de 1973, Les nom dupes errent
Jacques Lacan, Proposición del 9 de octubre de 1967.
Jean-Claude Milner, Les penchants criminels de l’Europe démocratique, texto que maltrata las formulas cuánticas inventadas por Lacan pero que tiene muchos componentes más interesantes que ese maltrato.
Felix Guattari, De un signo a otro signo.
Gilles Deleuze, Derrames entre el capitalismo y la esquizofrenia.
Alberto Sladogna, Eichmann ¿una subjetividad canalla?

Alberto Sladogna, Performance del análisis: el gesto.

domingo, 8 de febrero de 2015

Robotril, poder pastoral de la ciencia


Robotril: una forma del poder pastoral de la ciencia: ¿De qué se trata? A continuación usted puede ver el vídeo. En la vida del analizante y su analista suele aparecer, por X o Y causas, la medicación; incluso por qué no analizantes con una sensibilidad especial a los signos de observación de los otros (hablan de mi, me miran a cada rato, me molestan que me sigan...) requieren de los mismos para estar y hacer frente al lazo social en el cual viven. Se ha de notar que esos medicamentos no siempre y necesariamente  les impiden  analizarse, por el contrario en ocasiones permite la posibilidad de analizar la relación de poder  desplegada por el medicamento y ante el medicamento. El poder pastoral del medicamento es un poder microfísico, es molecular: se trata de una acción  destinada a ejercerse sobre acciones de otro. Acción sobre otra acción. La dominación es una estructura general de poder, sus ramificaciones y consecuencias pueden, a veces, aparecer descendiendo a lo más "recalcitrantes" fibras de la vida (El chocolate laxante para combatir la constipación que el chocolate suele o puede producir). Al mismo tiempo el poder pastoral es una situación estratégica más o menos apropiada de hecho y consolidada por medio de una confrontación a largo plazo entre adversarios (La acción del medicamento enfrenta la acción que el analizante efectuará sobre esa acción medica). Hoy el poder es totalitario y al mismo tiempo es individual, no se ejerce como fenómeno de masas que Freud estudio. El poder requiere un tipo de individualidad: aquella que ejerce la libertad. En efecto el poder actual no es sin libertad. Al poder de hoy, no le interesan los esclavos cuya acción de libertad debido a los grilletes es casi nula o cero. Entre el poder totalitario y la libertad se da un espacio de acción del análisis, baste con recordar que las formas del amor son totalitarias y solicitan libertad, allí se juega la erótica del amor, del sexo, de las formas del amo, donde algo puede ser cambiado. Este vídeo ironiza cuestiones del medicamento, su poder pastoral a tomar en cuenta pues allí hay relaciones de fuerzas -única definición pertinente del poder. Allí aparece el gesto, el acto erótico de una posible risa, de una risa posible que cambia los afectos totalitarios al que tiende el poder pastoral..